Este fin de semana he ido a Málaga, porque mi familia vive allí. El sábado estuvimos todos juntos merendando, y el domingo decidimos ir a Ojén para ver los castaños. Había mucha gente haciendo lo mismo y el paseo me gustó mucho.
A la hora de comer fuimos a un pueblo que se llama Monda. Tiene un castillo, que es un hotel y restaurante, en lo más alto del pueblo. Me gustó mucho el comedor, porque parecía que el señor del castillo iba a aparecer. Este castillo tiene una leyenda: la hija del señor del castillo iba a casarse con un joven guerrero, pero éste se fue a una batalla. Le había dado a ella una flor blanca de almendro. Un día la flor apareció manchada de sangre, y entonces ella supo que su amado había muerto; poco después ella murió de pena. Algunos dicen que la oyen llorar por las noches.
El lunes fui a la playa a dar un paseo, y hacía tan buen tiempo que me bañé. El agua estaba estupenda.¡Ha sido un fin de semana espléndido!
Gabriel López